Tratamientos Disponibles
La fibra de sisal puede ser tratada para mejorar su comportamiento técnico, apariencia o adaptabilidad a distintos procesos industriales:
• Cardado: para alinear y limpiar las fibras, mejorando su uniformidad.
• Tintado (a partir de gramajes específicos): permite ofrecer acabados en una variedad de colores.
• Planchado y suavizado: reduce la rigidez y mejora el tacto, ideal para aplicaciones decorativas.
• Chamuscado: elimina fibras superficiales sueltas, dando una textura más uniforme.
• Hidrofugado / impermeabilizado: aporta resistencia a la humedad.
• Ignifugado: tratamiento que mejora su comportamiento frente al fuego.
• Engomado: refuerza la cohesión de la fibra, evitando el deshilachado.
• Aprestado: le da cuerpo y estructura para usos que requieren rigidez.
• Estampado o serigrafía: personalización para aplicaciones textiles o decorativas.
• Calandrado: mejora su compactación y aspecto superficial.
Oxigenado o engrasado: suaviza la fibra y mejora su manejo.
• Laminado: permite combinarla con otros materiales para mayor resistencia mecánica o aislamiento.
• Antibacterias / antiestáticos: mejora su comportamiento en sectores sensibles como mobiliario o transporte.
• Aromatizado y embolsado: para productos finales con valor añadido estético o sensorial.
Estos tratamientos permiten adaptar la fibra de sisal a una gran variedad de usos industriales, técnicos, decorativos y sostenibles, conservando siempre su carácter natural.